Las vías biliares son un sistema de conductos que transportan la bilis desde el hígado y la vesícula biliar hacia el intestino delgado. La bilis ayuda a digerir las grasas. Cuando este sistema se obstruye, inflama o se daña, surgen diversas patologías que pueden requerir intervención quirúrgica
Enfermedades tratadas por cirugía general y laparoscopía
Las enfermedades de las vías biliares representan una causa frecuente de consulta en cirugía general. Desde los cálculos en la vesícula hasta complicaciones como la pancreatitis biliar, su abordaje requiere precisión diagnóstica y tratamiento oportuno. Gracias a los avances en laparoscopía, hoy es posible realizar procedimientos mínimamente invasivos que reducen el dolor, aceleran la recuperación y mejoran la calidad de vida del paciente. A continuación, se describen las principales patologías tratadas por el equipo quirúrgico, junto con sus enfoques terapéuticos y quirúrgicos.


Cálculos en la vesícula (litiasis vesicular)
Los cálculos pueden causar dolor tipo cólico biliar. Si son sintomáticos, el tratamiento definitivo es la colecistectomía laparoscópica, que consiste en extraer la vesícula mediante pequeñas incisiones. En casos leves o asintomáticos, puede considerarse tratamiento médico con ácido ursodesoxicólico, aunque su eficacia es limitada.
Colecistitis aguda
Es una inflamación súbita de la vesícula, generalmente por obstrucción con cálculos. Se inicia con antibióticos y analgesia, pero el tratamiento definitivo es la colecistectomía laparoscópica temprana, idealmente dentro de las primeras 72 horas para evitar complicaciones.
Coledocolitiasis
Ocurre cuando los cálculos migran al conducto colédoco. El tratamiento inicial es la CPRE (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica) para extraer los cálculos. Posteriormente, se realiza colecistectomía para evitar recurrencias. En algunos casos, se opta por cirugía laparoscópica con exploración de la vía biliar.
Pancreatitis biliar
Es una inflamación del páncreas causada por obstrucción biliar. El manejo inicial incluye hospitalización, hidratación intravenosa, analgesia y ayuno. Si hay cálculos en la vía biliar, se realiza CPRE para desobstruir, seguida de colecistectomía una vez que el paciente se estabiliza.
