El sistema digestivo es una red compleja que transforma los alimentos en energía y nutrientes esenciales. Cuando esta función se ve alterada por inflamaciones, obstrucciones o trastornos funcionales, surgen las enfermedades gastrointestinales. Desde cuadros leves como la gastritis o el intestino irritable, hasta condiciones que requieren intervención quirúrgica como la diverticulitis o los tumores intestinales, el abordaje médico debe ser preciso y personalizado. Gracias a la cirugía general y la laparoscopía, hoy es posible tratar muchas de estas patologías de forma segura, con menor dolor y una recuperación más rápida.


Diverticulitis
Es una inflamación de los divertículos en el colon, causada por infección o retención de materia fecal. Se trata con antibióticos, dieta líquida y, en casos graves o recurrentes, se realiza resección quirúrgica del segmento afectado.
Obstrucción intestinal
Bloqueo parcial o total del tránsito intestinal. El tratamiento depende de la causa: puede incluir ayuno, hidratación intravenosa, sonda nasogástrica, y si no mejora, se requiere cirugía para liberar la obstrucción o resecar el segmento comprometido.
Tumores intestinales
Pueden ser benignos o malignos, como el cáncer colorrectal. El tratamiento incluye resección quirúrgica del tumor, a menudo con márgenes amplios, y en casos oncológicos, quimioterapia o radioterapia complementaria.
Resección intestinal
Procedimiento quirúrgico para extirpar parte del intestino afectado por tumores, obstrucción, isquemia o enfermedad inflamatoria. Se realiza por vía abierta o laparoscópica, seguido de reconexión intestinal o colostomía según el caso.
Colitis
Inflamación del colon, puede ser infecciosa, ulcerosa o isquémica. El tratamiento varía: antibióticos, corticoides, inmunomoduladores y, en casos graves, cirugía para resecar el colon afectado.
Intestino irritable
Trastorno funcional sin daño estructural. Se maneja con modificación dietética (FODMAP), manejo del estrés, probióticos y antiespasmódicos. No requiere cirugía.
Gastritis
Inflamación del revestimiento gástrico, causada por H. pylori, medicamentos o estrés. Se trata con inhibidores de bomba de protones (IBP), antiácidos y erradicación bacteriana. La cirugía es rara, solo en complicaciones como úlceras sangrantes.
Reflujo gastroesofágico (ERGE)
Retorno del contenido gástrico al esófago. Se trata con IBP, cambios en la dieta y estilo de vida. En casos severos o refractarios, se realiza funduplicatura laparoscópica para reforzar el esfínter esofágico.
Esofagitis
Inflamación del esófago, puede ser por reflujo, infecciones o alergias. El tratamiento incluye IBP, antifúngicos o corticoides, según la causa. En casos crónicos, se evalúa por endoscopía y se considera cirugía si hay complicaciones estructurales.
