Una hernia abdominal ocurre cuando una parte del contenido interno del abdomen (como intestinos o grasa) protruye a través de un punto débil en la pared muscular abdominal. Se manifiesta como un bulto visible que puede aumentar con el esfuerzo o al estar de pie.
Tipos comunes:


Las hernias pueden ser visibles o no, y en muchos casos no presentan síntomas evidentes. Algunas se manifiestan como un bulto que aparece al hacer esfuerzo, toser o estar de pie, mientras que otras permanecen ocultas y solo se detectan mediante estudios médicos.
En ciertos pacientes, la hernia puede no causar dolor ni molestias al inicio, lo que lleva a subestimar su presencia. Sin embargo, incluso las hernias asintomáticas pueden crecer con el tiempo o presentar complicaciones como encarcelamiento o estrangulación del tejido interno.
Por eso, la evaluación médica oportuna es clave, especialmente si hay antecedentes de cirugía abdominal, molestias intermitentes o cambios en la zona afectada. Detectarlas a tiempo permite planificar un tratamiento seguro y evitar intervenciones de urgencia.
Hernia Inguinal
Es la más común. Se presenta en la ingle, cuando el tejido abdominal sobresale por el canal inguinal. Afecta principalmente a hombres y puede causar dolor al levantar peso o hacer esfuerzo.
Tratamiento según síntomas:
- Observación: Si es pequeña y asintomática.
- Braguero: En algunos casos leves, bajo supervisión médica.
- Cirugía:
- Laparoscópica o robótica: Menos invasiva, con recuperación más rápida.
- Reparación abierta: Incisión en la ingle, reposición del tejido y colocación de malla.
Hernia Umbilical
Aparece alrededor del ombligo. Es frecuente en bebés, pero también en adultos con obesidad o embarazos múltiples. Puede provocar molestias y aumentar de tamaño con el tiempo.
Tratamiento según síntomas:
En niños: Se espera hasta los 3–5 años para ver si se cierra espontáneamente.
Cirugía si: Es dolorosa o no mejora con el tiempo, y si hay riesgo de obstrucción intestinal.
En adultos: La cirugía se recomendada si hay dolor, crecimiento o riesgo de complicación.
Procedimiento: Es una incisión cercana al ombligo.
Hernia Femoral
Se localiza justo debajo del pliegue inguinal, en la parte superior del muslo. Es más común en mujeres y tiene mayor riesgo de complicaciones como encarcelamiento o estrangulación.
Tratamiento quirúrgico obligatorio (por alto riesgo de estrangulación):
Por su alto riesgo de estrangulación, se trata siempre con cirugía. Se accede al canal femoral y se refuerza con malla, generalmente por vía laparoscópica o abierta.
Hernia Incisional
Surge en el sitio de una cirugía previa, cuando la cicatrización de la pared abdominal no fue completa. Puede aparecer meses o años después de la operación.
Tratamiento quirúrgico:
Se trata con cirugía, reposicionando el tejido y reforzando la zona débil con malla, especialmente si hay dolor, crecimiento o riesgo de obstrucción.
