Cirugía de hernia abdominal en Mérida
Cirugía General y Laparoscopia
¿Qué es una Hernia Abdominal?
La operación de una hernia abdominal, reparación de hernia, plastia abdominal o herniorrafía, es un procedimiento que consiste realizar una pequeña incisión (o pequeñas incisiones si se realiza por laparoscopía) sobre el sitio donde se encuentra la hernia, con la finalidad de reparar el defecto abdominal que esta provocando la hernia.
¿En qué casos se recomienda la intervención quirúrgica para tratar una hernia abdominal?
Para valorar un hernia abdominal, primero haremos una exploración del bulto si es viisible o palpable, y si aparece al hacer esfuerzo o al toser. Evaluamos si se puede reducir con presión, lo que indica que no está atrapado. También observamos si hay dolor, enrojecimiento o endurecimiento, signos que podrían sugerir complicaciones como estrangulación. Según lo que encontremos, podríamos solicitar estudios como ultrasonido o tomografía para ver qué contiene la hernia y si hay riesgo de obstrucción. Todo esto nos ayuda a decidir si se puede vigilar o si es mejor intervenir quirúrgicamente.
Valoración
ealizaremos una historia clínica y una exploración física. En caso de que la hernia umbilical sea visible, podremos confirmar el diagnóstico clínicamente. Evaluaremos si el contenido herniado es reducible, si hay dolor a la palpación o signos de complicación como enrojecimiento o endurecimiento.
Estudios
Si existen dudas sobre la extensión o el tipo de contenido, se solicitarán estudios de imagen como ultrasonido o tomografía. Con base en estos hallazgos, determinaremos si el manejo será conservador o quirúrgico.
Tratamiento
El tratamiento puede ser conservador si la hernia no causa molestias, pero la corrección definitiva es quirúrgica. Se realiza por técnica abierta o laparoscópica, generalmente con colocación de malla. La elección depende del tipo de hernia y los síntomas.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los síntomas de una hernia abdominal?
Los síntomas más comunes de una hernia abdominal incluyen la aparición de un bulto o protuberancia en el abdomen, que suele hacerse más evidente al toser, levantar peso o hacer esfuerzo. Puede acompañarse de dolor o molestia localizada, sensación de presión, hinchazón y, en casos más graves, enrojecimiento, náuseas, vómitos o fiebre, lo que podría indicar una complicación como estrangulación.
Si el bulto no se reduce o se vuelve doloroso, es importante buscar atención médica inmediata.
¿En qué momento debería considerar operarme una hernia abdominal para evitar complicaciones?
Deberías considerar operarte una hernia abdominal cuando empieza a causar dolor persistente, interfiere con tus actividades diarias, aumenta de tamaño, o si hay riesgo de que se incarcele (quede atrapada) o se estrangule (pierda irrigación sanguínea), lo cual puede ser una urgencia médica. Aunque algunas hernias pueden vigilarse, si hay síntomas o cambios, lo más prudente es consultar con un cirujano para evitar complicaciones futuras.
¿Qué puede pasar si no me opero una hernia abdominal a tiempo?
Si no se opera una hernia abdominal a tiempo, el mayor riesgo es que el contenido —como intestino o grasa— quede atrapado dentro del saco herniario, lo que se conoce como incarceración. Si además se compromete el flujo sanguíneo, puede ocurrir una estrangulación, provocando necrosis del tejido, infección grave e incluso riesgo vital.
Además, retrasar la cirugía puede llevar a una intervención de urgencia, con más complicaciones, mayor tiempo de recuperación y menor posibilidad de usar técnicas mínimamente invasivas. Aunque algunas hernias pueden vigilarse, si hay dolor, crecimiento o cambios en el bulto, lo más seguro es operarla antes de que se complique.
La evaluación médica temprana es clave para evitar complicaciones y lograr resultados exitosos.
Consulta al especialista