Skip to content Skip to footer

Cirugía de hernia hiatal en Mérida

Especialista en Mérida

Cirugía General y Laparoscopia

quirurgico
Cirugía General y Laparoscópica

¿Qué es una Hernia Hiatal?

Una hernia hiatal ocurre cuando parte del estómago se desliza hacia el tórax a través del diafragma. Puede causar acidez, reflujo y molestias al tragar. El diagnóstico se confirma con endoscopía o estudios por imagen.

¿En que casos se recomienda la intervención quirúrgica para tratar una hernia hiatal?

La intervención quirúrgica para tratar una hernia hiatal se recomienda cuando los síntomas son persistentes y no mejoran con tratamiento médico, especialmente en casos de reflujo gastroesofágico severo, esofagitis crónica, o dificultad para tragar. También es indicada si la hernia es grande o paraesofágica, ya que existe riesgo de estrangulación del estómago, lo que puede comprometer el flujo sanguíneo y convertirse en una emergencia. En general, si el diagnóstico está confirmado y los síntomas afectan la calidad de vida o hay riesgo de complicación, la cirugía — usualmente por vía laparoscópica — es el tratamiento definitivo.

Valoración

La valoración médica de una hernia hiatal comienza con una historia clínica detallada, donde se analizan síntomas como acidez frecuente, reflujo, dolor torácico o dificultad para tragar. Luego se realiza una exploración física, aunque muchas veces la hernia no es palpable. Para confirmar el diagnóstico y evaluar su gravedad, se indican estudios como endoscopía digestiva alta, radiografía con contraste (trago de bario) y, en algunos casos, manometría esofágica para medir la función muscular del esófago. El objetivo de esta valoración es determinar si la hernia está causando síntomas significativos o complicaciones, y definir si el tratamiento será médico o quirúrgico. Si los síntomas son leves, se puede manejar con medicamentos y cambios en el estilo de vida. Pero si hay reflujo severo, esofagitis crónica o riesgo de estrangulación, se considera la cirugía como opción definitiva

Estudios

Para diagnosticar una hernia hiatal, realizamos estudios que permiten visualizar el desplazamiento del estómago hacia el tórax y evaluar sus efectos sobre el esófago. El más común es la radiografía con contraste (trago de bario), que muestra claramente la posición del estómago. También usamos la endoscopía digestiva alta, que permite observar directamente el esófago y el estómago, detectar inflamación o esofagitis, y tomar biopsias si es necesario. En casos más específicos, se puede realizar una manometría esofágica para medir la fuerza y coordinación de los músculos del esófago, y una pHmetría de 24 horas para evaluar el reflujo ácido. Estos estudios ayudan a definir si el tratamiento será médico o quirúrgico, según la severidad de los síntomas y el tipo de hernia.

Tratamiento

El tratamiento para la hernia hiatal depende de la gravedad de los síntomas. En casos leves o asintomáticos, no suele requerirse intervención médica. Cuando hay reflujo ácido, acidez persistente o dificultad para tragar, se inicia con medicación como antiácidos, bloqueadores de ácido (como ranitidina o famotidina) o inhibidores de la bomba de protones (como omeprazol), que ayudan a reducir la producción de ácido y aliviar los síntomas.
Además, se recomienda modificar el estilo de vida: evitar comidas copiosas, no acostarse justo después de comer, mantener un peso saludable y eliminar irritantes como el alcohol, el tabaco y alimentos grasos.
La cirugía se considera solo en casos graves, especialmente si hay una hernia paraesofágica con riesgo de estrangulación o si los síntomas no mejoran con tratamiento médico. El procedimiento más común es la funduplicatura de Nissen, que refuerza el esfínter esofágico y reposiciona el estómago.

Preguntas frecuentes

Los síntomas de una hernia hiatal pueden variar, pero los más comunes incluyen acidez estomacal, reflujo ácido, dolor en el pecho o en la parte alta del abdomen, y dificultad para tragar. Algunas personas también experimentan sensación de saciedad excesiva después de comer, regurgitación de alimentos o líquidos, y en casos más graves, vómitos con sangre o heces oscuras, lo que puede indicar sangrado digestivo.

Deberías considerar operarte una hernia hiatal cuando los síntomas como reflujo ácido persistente, dolor torácico, dificultad para tragar o esofagitis crónica no mejoran con tratamiento médico. También es recomendable si la hernia es grande o paraesofágica, ya que existe riesgo de estrangulación, una complicación grave que puede comprometer el flujo sanguíneo al estómago.

 

Si no se opera una hernia hiatal a tiempo, pueden surgir complicaciones que van más allá del reflujo o la acidez. En casos avanzados, el estómago puede migrar significativamente hacia el tórax, lo que puede provocar dificultades respiratorias, ulceraciones, sangrado digestivo e incluso estrangulación gástrica, una emergencia médica que compromete el flujo sanguíneo y puede poner en riesgo la vida.

Además, el reflujo crónico asociado puede dañar el revestimiento del esófago, favoreciendo condiciones como esofagitis severa o esófago de Barrett, que en algunos casos puede evolucionar hacia cáncer. Por eso, si los síntomas son persistentes o la hernia es grande, se recomienda programar la cirugía de forma preventiva, evitando así intervenciones de urgencia que tienen mayor riesgo y complicaciones.

 

preguntas frecuentes
Especialista en Mérida

La evaluación médica temprana es clave para evitar complicaciones y lograr resultados exitosos.

Consulta al especialista

Dr Raul Peniche Herrera

Atención quirúrgica especializada en Mérida, Yucatán. Cirugía general y laparoscopía con enfoque seguro y mínimamente invasivo.

Dirección

Calle 7, num 215A por 32 y 34. Consultorio 307, García Ginerés MéridaYucatán 97070

Contácto
999 228 6353

Este sitio fue diseñado por Marketing para Médicos © 2025. Todos los derechos reservados